jueves, 8 de septiembre de 2011

Hacerlo

 
A pesar de que ya había salido varias veces con David, nunca antes había visitado su apartamento. No soy ninguna mojigata pero tampoco me gusta hacerlo en la primera cita. Prefiero conocer mejor al chico y asegurarme de que vale la pena. En el fondo soy una sentimental.

Aquella noche todo debía salir a la perfección. Mientras David cocinaba para mí, yo miraba las noticias en la sala. Nada nuevo bajo el Sol: En Oriente Próximo seguían matándose por controlar el petróleo; Genteovejuna no había llegado a un acuerdo económico con el FMI; un tío borracho había matado a golpes a su mujer —¡desde luego, hay cada hijo de puta!—; Estados Unidos amenazaba con invadir Genteovejuna; continuaban sin pillar al asesino de la motosierra; Genteovejuna prometía revisar los términos de su deuda internacional; no salía del coma la chica que había sido violada por su cuñado; la Bolsa de Valores de Genteovejuna había cerrado a la baja... Lo de siempre, vamos.

Entonces, anunciaron la sección de deportes y David vino a sentarse junto a mí.

—A ver, no cambies...

Mientras daban las novedades sobre la liga de fútbol, rodeó lentamente mis hombros con su brazo y, como al descuido, comenzó a acariciarme una pierna. Sonreí. Todos son iguales. No es que me sintiera incómoda pero me hizo gracia la claridad con que dejaba traslucir sus verdaderas intenciones.

Le quité el brazo, con determinación. Luego cogí su mano y la puse a un costado.

¡Cómo son los hombres! ¿Es que no se cansan de insistir aunque una les diga que no?

Casi al momento, tuve que quitarle el otro brazo. Aparté su mano y la apoyé encima de la otra.

¡Todos buscan lo mismo! Y no se dan por vencidos hasta conseguir de una lo único que les interesa. Hay veces que me resultan tan repugnantes...

No lo niego, un poco de lástima por David sí que sentí... Después de todo, el pobre había perdido la cabeza por mí.

Lo que más me jode es cuando se hacen los distraidos... ¡Cómo si una no supiera adónde quieren llegar!

Como quien no quiere la cosa, sus ojos se pasearon por la mesa puesta, deteniéndose en la base de plata del candelabro con las velas ya encendidas para una cena romántica... Demasiado optimista, cariño, lo siento pero esta vez no será.

¡Aquello ya no tenía pies ni cabeza! Con todo el dolor del alma, finalmente le arranqué el corazón.

No me gusta hacerlo en la primera cita. Prefiero conocer mejor al chico para asegurarme de no estar equivocándome.

Y nunca me equivoco. Todos son iguales, siempre acabo haciéndolo.

Junté los trozos y comencé a ponerlos en bolsas de plástico. Me pregunto si alguna vez descubrirá la policía que el asesino de la motosierra es una mujer.

13 comentarios:

  1. Hay que ver, los hombres son todos iguales...al menos cuando están descuartizados!
    Muy bueno, peo creo que las nueve de la mañana es un poco temprano para desayunar viseras jajaja.
    Abrazo!
    Claudio.

    ResponderEliminar
  2. Pipistrelo el loco del alicates.jueves, 8 de septiembre de 2011, 11:12:00 CEST

    El comienzo destila aquellos dialogos de la oscura epoca de guionista... un poco mas de condimento por favor!

    ResponderEliminar
  3. me gustó más el del miope, pero está bien. era un poquito previsible. Lo raro es que en facebook pusieras que es el que más te gustó. Igual, siempre bien. Ahora, la pregunta rompepelotas de siempre. En que parte usa la motosierra? O la deja en el baul del auto y se va a buscarlo después de matarlo? o se lo lleva en una bolsa y después lo corta? Como me gusta romperte las pelotas!
    Abrazo grande

    ResponderEliminar
  4. Este es también mi favorito hasta el momento.
    La frase "sus ojos se pasearon por la mesa puesta" te hace visualizar una imagen tremenda.
    El texto arranca así muy simplón, pero con el giro final todo cierra. No te lo esperas. Habrá algún sagaz que se de cuenta antes del final, pero muchos no.
    Grande Iván, no pares.

    ResponderEliminar
  5. A mí Ezequiel Morel me tiene robado el corazón. Puede que sea porque fue el primer relato que Guevara me dejó leer en su día...

    Iván, veo que has puesto fotillos. Creo que es positivo que acompañes el relato con algo más, aunque la pistola pixelada deja mucho que desear ;)

    ResponderEliminar
  6. Lain: No jodas que era previsible ¿A partir de qué párrafo? Se lo di a leer a tres personas antes de darlo por terminado pero claro, es difícil superar el Desafío Lain. ¿A alguien más le pasó?
    Puse que es el que más me gustó porque es la verdad, quisiera escribir siempre así.
    Y sí, como es obvio, el argumento no funcionaría sin las elipsis. Si hiciese una descripción lineal de los hechos perdería la gracia.

    ResponderEliminar
  7. Txiki:
    La pistola la pinté con el Paint, como un párbulo, porque no tengo el Photoshop en este ordenador. Iba a hacer un colage con recortes de diarios, macarrones y purpurina pero me pareció muy arriesgado (conozco el medio, sé que la purpurina no luce bien en el escaneado).
    A ver si se te ocurre algo para ilustrar los dos relatos que aún quedan por ilustrar (un hombre discreto y Fernando).
    Lo ideal sería contar con un dibujante de confianza ¿conocés alguno? :P

    ResponderEliminar
  8. Che, el formato de la página volvió a cambiar, ahora me salen todos los cuentos uno debajo del otro, antes salían solo lo del mes.
    Como es?
    Ya sé que soy hijo de puta, pero me gusta romperte las pelotas. a ver que me traés el jueves!!
    Sabés que le falta a este país?
    besos, un poquito de besos y menos sangre, salvo tu realidad, en todos se mata gente!!! está bien que no hay perdices, pero un poquito de amor, por favor? necesito un poquito de amor y menos horror.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  9. Laín: ¿Te estás volviendo grasa o sólo maricón?... Igual te voy a complacer: después de la semana próxima viene tres o cuatro cuentos donde no muere nadie; ahora estoy trabajando en tres de ellos, aún no los tengo listos... Lo que es amor, eso sí, te lo quedo debiendo... La verdad que no elijo sobre qué voy a escribir, los argumentos van creciendo solos hasta que aparece lo que quería decir. Las estructuras que domino son sólo formales, los contenidos o "mensajes" llegan sólos, nunca los he manejado del todo. Mi excusa es que intento reflejar la realidad medular del ser humano, pero soy conciente de que tal vez este sea un tema para llevar a terapia.
    El formato de la página siempre fue el mismo, lo que va por meses es la guía de la barra de la derecha. Igualmente, cuando llegue a diez post voy a cambiar la página de inicio por un índice para que sea más fácil acceder a cada post.

    ResponderEliminar
  10. Buenas, aquí Laia desde el PC del padre (me da mandra cambiarme a mi gmail).
    Vaya tela Iván!!!! jarrrr

    Yo me pido otro relato donde la chica sí quiera sexo en la primera cita. Que las habemos.

    Apa....ups, quizás me he descubierto un poco....(no siempre fui así, ni creo que siempre sea así, pero ahora...pues resulta que sí). Apa, ha estado bueno el relato :)

    ResponderEliminar
  11. (bueno, resulta que al final entré desde mí misma...) :P

    ResponderEliminar
  12. Y no, no era previsible...aunque para mi opinión, queda corto. Yo hubiese puesto más detalles en el final, me hubiese entretenido un poco más en el tema arrancar el corazón. (sádicas que somos las mujeres...:P)

    ResponderEliminar
  13. Laia...
    Cuidado con lo que dices. Esto lo leen muchos degenerados y ya no sé qué excusa poner para no darles tu teléfono.
    Me alegra que por fin hayas entrado desde ti misma. ¿Debemos entender que también entraste 'en' ti? ¿Significa eso que te habías ido y ahora regresas? ¿Algo que ver con cuerpos astrales? ¿Puedes meterte en en otros cuerpos?... Por favor, ya no lo hagas, me dan miedo tus nuevos poderes (la temporada pasada no los tenías).
    Por lo del final previsible: No hagas caso a los a los comentarios de Laín (ninguno de nosotros lo hace)... En realidad, no queremos contradecirlo porque es un muchacho con problemas de integración social (esto que quede entre tú y yo ¿eh?)... Si puedes, uno de estos días métete en Laín y haz que se comporte como un 'afrancesado'... Sus amigos nos divertiríamos mucho a su costa.

    ResponderEliminar